El bien supremo

Niño 44,El_135X220Reseña de El niño 44 de Tom Rob Smith (Buenos Aires: Salamandra Black, 2015). Salió en Brecha el 6 de mayo de 2016.


El niño 44 es la ópera prima del escritor británico Tom Rob Smith (Londres, 1979). Publicada originalmente en 2008, fue traducida al español por Mónica Rubio para la colección Salamandra Black, dedicada a la novela negra, y se trata de la primera parte de una trilogía que sigue a Leo Stepánovich Demídov, héroe de guerra y agente del servicio de seguridad de la Unión Soviética.

Está inspirada en la historia real del mayor asesino serial de la era comunista, Andrei Chikatilo (1936-1994), que entre 1978 y 1990 violó, mutiló y asesinó a, al menos, 53 mujeres y niños, crímenes por los que fue condenado a muerte en 1994. Libremente basada en estos acontecimientos, la novela transcurre antes que los hechos reales, principalmente en el año 1953.

Un prólogo estremecedor en la Ucrania de 1933 da comienzo al libro. En un pequeño pueblo de campesinos, el hambre parece no dar tregua. La poca comida que hay es tomada por el Estado, quien se otorga la potestad sobre todos los bienes. La gente sobrevive comiendo lo que sea, desde ratas hasta zapatos. Aquí vive Pavel, un pequeño niño que ve un gato y decide darle caza. Junto a su hermano, Andrei, un niño torpe y miope que lo adora, saldrán en la helada noche. Logran atrapar al gato solo para convertirse inmediatamente en presas de un hombre desesperado que ataca a Pavel en el bosque. Andrei, desconsolado, no puede hacer nada para evitarlo.

Veinte años después, nos encontramos en Moscú junto a Leo Stepánovich, ejemplar agente del servicio de seguridad. Héroe de guerra, ha sido incluso la apuesta cara de la propaganda del Estado. Su trabajo no solo consiste en memorizar incontables citas de los popes del comunismo soviético, sino en seguir a rajatabla las medidas de seguridad instauradas por Stalin: “La labor del investigador consistía en rascar la superficie de inocencia hasta descubrir la culpa. Si ésta no aparecía, es que no se había rascado lo suficiente”. Y es Stalin una figura fundamental, cuya muerte es un parteaguas en la novela. La paranoia, como política de estado, se ejemplifica en el lema “Vigila a aquellos en quienes confías” y permea la vida de todos los individuos de esta sociedad. Entre delatores, ambiciosos escaladores y sentenciados a muerte (culpables o no), Leo realiza su trabajo con eficacia, sin cuestionar nada. Lleva una vida tranquila y privilegiada, gracias a su trabajo, a través del cual pudo conseguir grandes beneficios para su familia: un apartamento para sus padres, la posibilidad de comprar en tiendas exclusivas que venden bienes no accesibles al común de la población.

La vida en la URSS ocupa gran parte de la novela. La primera mitad recrea con minuciosidad el ambiente de esos años: la corrupción, la paranoia, la violencia que todo permean, sin transformarse en un panfleto contra las atrocidades del régimen. La recreación histórica es amplia y detallada, evita las innecesarias aclaraciones de las peores novelas históricas, en las que cualquier excusa sirve para que un personaje de una conferencia sobre lo que está sucediendo. Esto es a la vez un fuerte y un punto débil, ya que la recreación es buena, disfrutable, pero no va mucho más allá de eso. Porque antes que una novela sobre la opresión del Estado, El niño 44 es un policial de investigación, y se atiene a las limitaciones impuestas por el género. De cualquier manera es un thriller atrapante, con buen pulso y una trama bien tejida. Visualmente muy dinámico, lleno de persecuciones y momentos de tensión, ya fue llevado al cine, con la dirección de Daniel Espinosa y la producción de Ridley Scott.

A medida que la historia avanza, luego de varias subtramas que incluyen traiciones y descubrimientos varios, las convicciones de Leo Stepánovich comienzan a tambalear. La captura, tortura y asesinato de un inocente se transforma en el primer golpe a  sus creencias. Después de un destierro forzado, sin nada a lo que aferrarse, descubre un crimen que le llevará a replantearse su accionar pasado y a través del cual buscará redimirse. Porque a pesar de lo que dice el gobierno, el crimen sí existe. En el curso de la investigación encontrará una verdadera comunidad, ajena a las imposiciones del Estado, voluntaria y bondadosa, que sobrevive a pesar de todo.

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